Bucear no está reservado a unos pocos: con el itinerario adecuado, en pocas semanas puedes obtener un certificado reconocido en todo el mundo. Así es como uno se convierte en buceador, paso a paso.
Actualizado: Agosto 2026
La forma más sencilla de empezar es probar. Con una prueba gratuita en piscina respiras bajo el agua por primera vez, acompañado por un instructor, y descubres si el buceo es para ti, sin ningún coste ni compromiso.
El siguiente paso es el Open Water Diver, el primer certificado SSI. Te habilita para bucear de forma autónoma con un compañero hasta 18 metros de profundidad, en cualquier mar del mundo. Está reconocido a nivel internacional y no caduca.
El curso se compone de tres partes: la teoría (que puedes seguir online o en el aula), las sesiones en piscina para tomar confianza con el equipo, y las inmersiones en el mar en el litoral del Lacio. Se trabaja en grupos pequeños, siempre acompañados por un instructor.
Obtenido el Open Water, la aventura no ha hecho más que empezar: puedes continuar con los cursos avanzados y las especialidades (profundidad, pecios, nitrox, navegación y otras), participar en las salidas de fin de semana y en los viajes que organizamos.
Cuentan la seguridad y las personas: instructores certificados SSI y DAN, grupos pequeños y atención real a cada alumno. Aprender en un ambiente tranquilo y profesional marca la diferencia desde la primera inmersión.
Depende de tu ritmo: la teoría es flexible (también online), mientras que la piscina y las inmersiones en el mar se realizan en pocas jornadas. Muchos completan el Open Water en algunas semanas.
No. El itinerario está pensado para quien parte de cero: basta con saber nadar y estar a gusto en el agua.
Sí. Es un certificado internacional SSI, reconocido en cualquier lugar y válido de por vida.
El Open Water Diver se puede obtener a partir de los 10 años; para los más pequeños hay programas específicos. La prueba en piscina es adecuada para jóvenes y adultos.