Para acercarse al buceo hace falta menos de lo que se piensa. Estos son los requisitos reales para la prueba, el bautismo y el primer certificado Open Water Diver.
Actualizado: Agosto 2026
El Open Water Diver se puede obtener a partir de los 10 años; para los niños más pequeños existen programas específicos. La prueba en piscina, en cambio, es adecuada para jóvenes y adultos.
No hace falta ser un nadador experto: basta con moverse con tranquilidad en el agua. Durante las inmersiones el equipo te sostiene y el instructor está siempre a tu lado.
Antes de empezar se rellena un breve cuestionario médico-anamnésico. Además, como asociación deportiva (ASD) estamos obligados por ley a pedirte un certificado de aptitud para la actividad deportiva no competitiva, que puedes obtener de tu médico de cabecera (si lo expide) o de un médico deportivo. Si tienes dudas o condiciones particulares, coméntalo con nosotros: encontramos juntos el camino adecuado.
El itinerario parte de cero, con un instructor al lado en cada fase. No hace falta haber metido nunca la cabeza bajo el agua: es justo ahí donde empezamos.
Para la prueba y los cursos básicos el equipo se proporciona en alquiler, así que no tienes que comprar nada para empezar. Tener tu propio equipo es recomendable con el tiempo —ayuda a ser más autónomo—, pero es una inversión que se hace de forma gradual, y te acompañamos en la elección.
No: basta con estar a gusto en el agua. El equipo te sostiene y el instructor está siempre contigo.
Sí. Como asociación deportiva estamos obligados por ley a pedirlo: hace falta un certificado de aptitud para la actividad deportiva no competitiva, expedido por tu médico de cabecera (si lo hace) o por un médico deportivo. Antes de empezar rellenas también un breve cuestionario médico.
La prueba en piscina es para jóvenes y adultos; el certificado Open Water Diver se obtiene a partir de los 10 años.
Sí: existen máscaras graduadas o se pueden usar lentes de contacto. Lo hablamos juntos según tus necesidades.